Cambia lo que dices y cambiará tu Vida. El poder de las palabras (Parte 1)

La palabra hablada tiene un poder enorme, y muchos de nosotros no nos damos realmente cuenta de su importancia. Consideremos las palabras como las bases de lo que creamos continuamente en nuestra vida . Todo el tiempo estamos utilizando palabras; todo el tiempo nos comunicamos y sin embargo , no siempre “decimos”, porque en realidad no pensamos lo que decimos ni cómo lo decimos.

Prestamos muy poca atención a la elección de nuestras palabras. Muchas veces el hablar se constituye en ejercicio , en una gimnasia donde solo se dicen cosas , se mencionan situaciones , se describen hechos , que al final son mera información . De hecho, la mayoría de las personas suele hablar en términos negativos , de manera conciente o inconciente .

En la escuela no se enseñaba que la elección de palabras tuviera algo que ver con lo que ibamos a experimentar en la vida.

Que yo recuerde , no se enseñaba que los pensamientos eran creativos, ni que podían literalmente conformar la vida de una persona y determinar su futuro;  ni que lo que dábamos en forma de palabras volvería a nosotros en forma de experiencias.

Tampoco nos enseñaban que si escribíamos una palabra sentida , en un momento determinado de nuestra vida , ella sería la mejor manera de permitir la expresión de nuestro corazón y no solo de nuestra cabeza .

Lo que generalmente siempre escuchamos fue : Si te hacen algo no te quedes con los brazos cruzados , lo que damos se nos devuelve ponte a la defensiva por si acaso , ojo por ojo diente por diente , y así podríamos mencionar innumerables palabras destructivas para nuestra salud emocional .

Aunque algunas expresiones fueran ciertas , con el aprendizaje y las experiencias vividas nos dimos cuenta (al menos yo) que reflejaban el imaginario popular , el pensamiento común que tal vez no reconoce las virtudes del amor o que cree en la devolución equivalente a lo que recibes.

Respecto a esto último , he comprobado que no es la mejor fórmula para aplicar , porque considero que primero debemos dar incondicionalmente y en lo posible mucho más de lo que creemos que vamos a recibir . Lo mismo sucede con las palabras , es más saludable dar un mensaje positivo y de contenido enriquecedor a otras personas , antes que esperar a que lo hagan primero por nosotros .

Observa , sin ir muy lejos a los niños en las escuelas (??) , o en la calle , como se  insultan y se dicen cosas muy crueles e hirientes , aunque sea por diversión ..también ocurre con adolescentes y con los adultos ….creo que pocos escapan a las redes de la comunicación vulgar y negativa .

y acaso te has preguntado  ¿Por qué ocurre eso? ¿Dónde hemos aprendido ese comportamiento?  Es cuestión de repasar lo que se nos enseñó…….y lo que hemos escuchado de niños…..Muchos padres repetían y repiten a sus hijos que son  bobos, perezosos e inútiles , y todo este vocabulario ha dejado y sigue dejando huellas y heridas en lo más profundo de cada niño ….y con el paso del tiempo sigue repercutiendo en el adolescente….y en el adulto .

Retrocediendo un poco en el tiempo . escuchábamos como nos decían , Come todo , vete a ordenar tu cuarto ,  ve a hacer tu cama , limpia eso o aquello , haz las tareas sino no habrá televisor , sino traes buenas notas no sales a jugar , etc… . y así fuimos creyendo e interpretando que sino hacíamos lo que nos decían nos iban a dejar de amar ..y pasó el tiempo , ,y nuestras creencias se fueron arraigando , y lo que hoy estamos consiguiendo es resultado de ello.

Estos primeros mensajes transformados en creencias , contribuyen a configurar lo que se llama diálogo interno, es decir, la forma en que nos hablamos a nosotros mismos. El diálogo interno es muy importante, porque constituye la base de nuestras palabras habladas, crea el ambiente mental según el cual vamos a actuar y determina la clase de experiencias que atraeremos. Si nos despreciamos o subvaloramos, la vida va a significar muy poco para nosotros. En cambio, si nos amamos y valoramos, entonces la vida puede ser un don precioso, un maravilloso regalo.

Si somos desdichados o nos sentimos frustrados o insatisfechos, es muy fácil echar la culpa a nuestros padres o a los demás. Sin embargo, cuando lo hacemos, nos quedamos atascados en esa situación, en nuestros problemas o frustraciones. Las palabras de culpa no nos proporcionan libertad. Recuérdalo, hay poder en nuestras palabras. Nuestro poder proviene de hacernos responsables de nuestra vida.

Esta cuestión de hacernos responsables , suena un poco intimidante, pero es que en realidad lo somos, tanto si lo aceptamos como si no. Y para ser verdaderamente responsables de nuestra vida, tenemos que hacernos responsables de lo que decimos también . Las palabras y frases que decimos son una prolongación de nuestros pensamientos. Y nuestros pensamientos determinan lo que somos en la realidad .

Empieza a prestar atención a lo que dices. Si pronuncias palabras negativas o limitadoras, cámbialas de raíz , y si te parece mucho , hazlo poco a poco , pero hazlo …el tiempo y las relaciones que tengas te lo agradecerán.

Si aún no lo has hecho , te recomiendo leer “Las trampas mentales que impiden nuestro desarrollo personal” , que es otro interesante artículo relacionado con este tema .

Espero que esta primera parte te haya sido útil para comenzar a transformar tus pensamientos y tus palabras …te invito a que sigas leyendo las segunda parte….y recuerda que cualquier duda que tengas o necesidad de ayuda puedes enviar tu consulta a través de los medios que están en el Blog .

Te Deseo Éxitos Multiplicados !

Omar Giménez Palma

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